Brasil remontó a Japón y avanzó con un gol agónico de Martinelli
Brasil remontó 2-1 a Japón con un gol de Gabriel Martinelli en el 90+5 y avanzó a octavos de final del Mundial 2026.
Brasil encontró la recompensa en el último minuto
Las selecciones candidatas también necesitan demostrar carácter.
Brasil tuvo el control durante prácticamente todo el partido, pero comenzó en desventaja tras el gol de Sano a los 29 minutos. Japón aprovechó una de sus pocas aproximaciones y obligó al conjunto sudamericano a disputar un encuentro mucho más incómodo de lo previsto.
La reacción llegó después del descanso. Casemiro igualó el marcador y, cuando todo parecía encaminado al tiempo extra, Gabriel Martinelli apareció en el minuto 90+5 para sellar una remontada tan trabajada como merecida.
Brasil ganó 2-1 y avanzó a los octavos de final del Mundial 2026.
Japón aprovechó su oportunidad
El conjunto asiático fue extremadamente eficaz durante la primera mitad.
Con muy poco balón y escasas llegadas consiguió adelantarse en el marcador gracias a Sano, obligando a Brasil a perseguir el partido desde temprano.
Sin embargo, sostener esa ventaja durante noventa minutos exigía resistir una presión constante.
Y esa resistencia terminó cediendo.
Brasil dominó mucho más de lo que reflejaba el marcador
Los números explican por qué la remontada terminó llegando.
Brasil finalizó con:
- 69% de posesión.
- 19 remates contra 5.
- 7 disparos al arco frente a 2.
- xG de 1.72 contra 0.23.
- 35 toques dentro del área rival frente a 11.
Más que una remontada producto de una acción aislada, fue la consecuencia de un dominio sostenido durante gran parte del encuentro.
Japón resistió mientras pudo, pero el volumen ofensivo brasileño terminó imponiéndose.
Casemiro cambió el partido
El empate llegó apenas iniciada la segunda mitad.
Ese gol modificó completamente la dinámica emocional del encuentro.
Brasil ganó confianza, adelantó sus líneas y comenzó a instalarse definitivamente en campo rival.
Japón pasó de administrar la ventaja a defender muy cerca de su propia área durante varios pasajes del complemento.
Martinelli escribió el desenlace
Cuando el tiempo reglamentario ya había terminado y el alargue parecía inevitable, Gabriel Martinelli encontró el espacio para marcar el 2-1 definitivo.
Fue el premio a la insistencia brasileña y el golpe más duro para un Japón que había competido con disciplina durante todo el partido.
Los grandes torneos suelen definirse por detalles.
Esta vez, el detalle llegó en el último minuto.
La lectura Nostragol
Brasil no ganó por inspiración.
Ganó porque nunca dejó de insistir.
Incluso perdiendo en el marcador, mantuvo su plan de juego, monopolizó la posesión, acumuló ocasiones y terminó imponiendo una superioridad que las estadísticas ya reflejaban mucho antes del gol definitivo.
Ahora espera al vencedor del duelo entre Francia y Suecia.
La sensación es clara: Brasil sigue en carrera, pero necesitará convertir antes su dominio en ventaja si quiere aspirar al título.