Jordania 1-2 Argelia: la remontada argelina se construyó desde el dominio
Argelia venció 2-1 a Jordania tras remontar en el segundo tiempo con goles de Benbouali y Gouiri.
Argelia no se desesperó: insistió
Argelia derrotó 2-1 a Jordania en la segunda fecha del Grupo J del Mundial 2026, en un partido que comenzó cuesta arriba y terminó confirmando una superioridad sostenida desde el juego.
Jordania golpeó primero. Al Rashdan marcó el 1-0 al minuto 36 y le dio a su selección el escenario ideal: ventaja, repliegue y posibilidad de resistir.
Pero el partido empezó a cambiar después del descanso.
Argelia ajustó, aceleró la circulación y transformó su posesión en ataques más profundos.
El dominio terminó pesando
Los números explican la remontada.
Argelia terminó con 72% de posesión, 17 remates, 8 remates al arco, 3 grandes ocasiones y 30 toques en el área rival.
Jordania, en cambio, registró 28% de posesión, 8 remates, 4 remates al arco y 13 toques en el área rival.
La diferencia no estuvo solo en tener más la pelota.
Estuvo en dónde la tuvo Argelia y cómo la utilizó en el tramo decisivo.
El empate cambió el partido
El momento bisagra llegó al minuto 69.
Nadir Benbouali, que había ingresado en el segundo tiempo, marcó el empate tras asistencia de Riyad Mahrez.
Ese gol rompió la resistencia jordana.
Hasta ese momento, Jordania seguía compitiendo desde la ventaja emocional del marcador. Después del 1-1, el partido se inclinó definitivamente hacia Argelia.
A los 82 minutos, Amine Gouiri completó la remontada y puso el 1-2 final.
Bensebaini, la figura silenciosa
Aunque los goles se llevaron el foco, Ramy Bensebaini fue el jugador mejor valorado del partido con 8.6.
Su actuación permitió a Argelia sostener el control sin quedar expuesta atrás.
En un partido donde el equipo necesitaba atacar mucho y defender con pocos riesgos, su rendimiento fue clave.
Lectura Nostragol
Este partido se explica porque Argelia convirtió el dominio en resultado.
Jordania encontró el golpe inicial, pero no consiguió sostener el partido cuando el rival aumentó ritmo, presencia en campo contrario y producción ofensiva.
Argelia no ganó por un impulso aislado.
Ganó por acumulación. Más posesión. Más remates. Más presencia en el área.
Y, sobre todo, más capacidad para interpretar cuándo acelerar.
Jordania resistió. Argelia insistió.
Y la insistencia terminó decidiendo el partido.